Martín Lanatta dijo que Aníbal Fernández buscaba a alguien para matarlo

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55c0d3054ace8_760x506UNO DE LOS CONDENADOS POR EL TRIPLE CRIMEN DE GENERAL RODRÍGUEZ DIJO ANTE LA JUSTICIA QUE EL EX JEFE DE GABINETE BUSCÓ “GENTE” PARA MATARLO ADENTRO DE LA CÁRCEL, EN LA DECLARACIÓN QUE HIZO ANTE LA JUEZA SERVINI DE CUBRÍA.

Martín Lanatta, uno de los condenados por el triple crimen de General Rodrí­guez, aseguró hoy ante la Justicia que el ex jefe de Gabinete del kirchnerismo Aní­bal Fernández buscó “gente” para matarlo dentro de la cárcel, informaron fuentes judiciales.

“Acá se encuentra detenido un muchacho que era del entorno de Aníbal. Me comenta que querí­a buscar gente para eliminarme”, afirmó Lanatta (44) en la cuarta declaración que prestó ante la jueza federal Maria Servini de Cubrí­a y el fiscal Juan Pedro Zoni.

Al ser interrogado en el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza, donde quedó alojado tras la fuga que protagonizó el 27 de diciembre del penal de General Alvear, Lanatta dio el nombre del detenido que le habrí­a hecho ese comentario, dijeron las fuentes.

En esta nueva declaración, dijo además que el ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray tení­a una persona de confianza en la Aduana que “manejaba” el contrabando de efedrina, móvil del crimen de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35).

El contrabando “empezó después del 2008”, dijo Lanatta en relación al ingreso de efedrina al paí­s, que -aseguró- se llegó a hacer “hasta en repuestos de auto”.

También habló de un intento por contrabandear efedrina en cargamentos de pólvora, pero dijo que quedó trunco ante los reparos del entonces titular del Registro Nacional de Armas (RENAR), Andrés Meiszner.

“Nunca se hizo porque Meiszner se asustó porque decí­a que iban a quedar rastros y le iban a hacer quilombos en el RENAR”, afirmó Lanatta.

Y además aludió a Mario Segovia (40), el bautizado “rey de la efedrina”, condenado a 14 años de prisión en 2012 por contrabandear esa sustancia a México, y dijo que la llegó a ingresar a través de la Aduana nacional en repuestos de autos.
En anteriores declaraciones, Lanatta dijo que había conocido a Fernández en 1995 cuando él tenía un taller mecánico al lado del domicilio del funcionario, en Quilmes.

El condenado relató que después entró a trabajar al RENAR, cuando esta repartición del Estado estaba bajo la órbita de Fernández y que en esas tareas conoció a Forza, quien, según él, le pidió ayuda para sacarse de encima a la Policía Federal, con la intención de continuar con el negocio de la “efedrina”.

Fue entonces cuando, siempre de acuerdo a la versión de Lanatta, pidió una reunión con Fernández en la que éste le dijo que si Forza quería hablar con él para solucionarle el problema tenía que pagar 250.000 dólares.

El condenado contó que Forza luego consiguió el dinero y que todo lo realizado estaba en conocimiento de su esposa, Solange Bellone, aunque en el juicio por el triple crimen la mujer sólo dijo que a la persona que recibió el pago le decían “La Morsa” y “tenía bigotes”.

Lanatta está condenado a prisión perpetua por el triple crimen de General Rodrí­guez y permanece detenido en ese penal federal tras ser recapturado luego de protagonizar, junto a su hermano Cristian (42) y a Ví­ctor Schillachi (35), una fuga del penal de General Alvear el 27 de diciembre pasado.

Hace 20 dí­as, Lanatta, en otra declaración ante Servini de Cubrí­a, afirmó que contó con apoyo de un alto jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para fugarse del penal e insistió en vincular a Aní­bal Fernández con el tráfico de efedrina.

El condenado dijo entonces que se facilitó la evasión del penal y aseguró que le dieron los medios para realizarla como parte de “una interna” dentro del SPB.

En su testimonio, reiteró que llegaba a Fernández a través de alguien a quien llama “Máximo”, que no pudo ser ubicado por la Justicia todaví­­a.

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